Llamado a la solidaridad

Ayer, yendo en colectivo a lo de F me puse a mirar los carteles que se sucedían unos a otros mientras el N3 seguía su recorrido. Y me percaté de la falta de imaginación de la gente a la hora de poner nombre a sus negocios.
Yo entiendo que a veces no se pueden idear grandes nombres, que tienen que ser fáciles y recordables. No es que este pidiendo que se llamen Aufwiedersen o cosas así, pero por piedad, basta de:
Sandra Peluquerias
Albertito calzados
Nahuel muebles
Lavadero Emilia
Luciana Calzados
Panadería Lihue
Y asi sucesivamente.

¿Será que soy yo la intolerante y rompe bolas? ¿O es que hay gente que piensa como yo?

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